domingo, 7 de noviembre de 2010

¿En qué se parecen una exposición, un catedrático y el Papa?

Parece un chiste pero no lo es. Desde hace años intento sintetizar, simplificar, resumir,… Ahora veo que se está tendiendo a que las conferencias pasen de 60 minutos a 21 o menos. Que los “pobrepoints” sean cada vez más sencillos,… ¡menos es más!
         Por eso cuando veía que en los Proyectos Educativos de Centro se ponían grandes listados de Objetivos de Centro, diciendo que promoveremos la paz, la justicia, la libertad, el respeto, la igualdad, la defensa del medio ambiente, la salud,…, siempre lo veía con desinterés. ¡Claro que, al menos en la teoría,  todos buscamos los principios recogidos en la Declaración de Derechos Humanos, en los Objetivos del Milenio, en el Tratado de Berlín, en la Constitución española, en la LOE,…! ¿Podríamos decir otra cosa?
Esos listados de “principios” son poco operativos, no nos permiten incorporarlos a nuestras programaciones, extraer conclusiones o relacionarlos con las Competencias Básicas.
Entonces lo pensé mucho e intenté sintetizarlos y así surgió una propuesta que luego he ido comprobando que “me sirve”. Un centro debe plantearse tres principios: diversidad, cooperación y sostenibilidad.
Diversidad entendida como un “lujo”. Al igual que la biodiversidad se sabe que es deseable, la “humanodiversidad” también lo es. Diferentes edades, sexos, culturas, naciones, capacidades de aprendizaje, cognitivas, emocionales, autonomía, iniciativa,… todo es una riqueza a aprovechar y a tener en cuenta a la hora de plantear nuestra práctica docente.
Cooperación como clave en la educación del siglo XXI. Necesitamos disponer de las competencias necesarias para cooperar, las herramientas lingüísticas, artísticas, matemáticas, digitales,… que nos permitan entendernos, comunicarnos y trabajar juntos y en la misma dirección.
Sostenibilidad como combinación o integración de tres factores: salud, medio ambiente y valores. Ser diversos y disponer de los lenguajes que nos permitan cooperar, no tendría sentido si no lo pusiéramos al servicio de la consecución de un mundo mejor, más sostenible y donde seamos buenos y competentes ciudadanos y ciudadanas.

¿En qué se parecen una exposición, un catedrático y el Papa?

Volvemos a la pregunta inicial, pero ahora ya conociendo lo que llamo el triángulo mágico:


La exposición
Hace unos días fui con mi alumnado de Sexto de Primaria a una excelente exposición de La Caixa, “Orígenes, 5 hitos en la evolución humana”. Cuando estábamos en los árboles teníamos poca autonomía, y al bajar al suelo (bipedismo) comenzamos a desarrollar nuestra autonomía, nuestra iniciativa, poder descubrir experiencias nuevas, mejorar la capacidad de aprender, es decir, aprovechar la diversidad. Esas “competencias” nos posibilitaron la invención de unas herramientas (tecnologías), unos sistemas de comunicación, unas formas artísticas en las cavernas,… Y así cooperamos y fruto de esa cooperación mejoró la salud, aumentó la esperanza de vida,… el mundo fue más sostenible y apareció el “homo sapiens”.



El catedrático
El maestro es Jordi Adell, profesor de la Universidad de Castellón. Para mi una de las personas con las ideas más claras y que sabe explicarlas mejor, sobre los temas de la Competencia Digital, de las TIC, de la Web 2.0., de los PLE,… Exponía hace poco en un vídeo los elementos de la Competencia Digital y también lo plasmaba en un mapa conceptual. Reinterpretando a Jordi, diríamos que se precisa una competencia cognitiva que permita a cada uno transformar la información en conocimiento. Ese es un proceso en el que ponemos en juego nuestra autonomía para aprender, nuestra diversidad. Luego se necesitan “alfabetizaciones múltiples” (textos, audios, gráficos, vídeos,…) en diferentes soportes tecnológicos (reproductores, escáner, ordenadores, tabletas, móviles,…). Lenguajes que nos permiten entendernos para cooperar. Cooperación para lograr la  “ciudadanía digital”, para conseguir una sociedad sostenible.


El Papa
Con su visita a España dicen que se refuerzan tres conceptos: fe, arte y familia. Desde una perspectiva laica la fe sería la confianza en nuestras posibilidades, en nuestras capacidades para aprender para iniciar un camino basado en nuestra diversidad. Con esa disposición de ánimo podemos adquirir distintas “artes”, lenguajes expresivos que nos permiten  comunicarnos,… cooperar. Y cooperación para que la “familia humana” viva mejor (en sentido amplio familia es un grupo humano unido por vínculos afectivos).


En resumen, podemos aprovechar la diversidad (diferencias en la autonomía para aprender) para adquirir los lenguajes que nos permitan cooperar y así poder vivir de manera sostenible en una sociedad de ciudadanos libres, justos, solidarios,…

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